19/09/2010
Analisis Película
El Increíble Hombre Menguante
por Federico Canevari



Año: 1957
Titulo Original: The Incredible Shrinking Man
Dirección: Jack Arnold
Elenco: Grant Williams, Randy Stuart, April Kent

Sábado por la noche, engripado y aburrido. Buscando entre mi colección de películas de ciencia ficción de los 50's y los 60's la encontré y me la puse a ver sin muchas expectativas. La verdad es que siempre le tenía algo de desconfianza, ya que a juzgar por el argumento y las fotos esperaba una especie de versión primigenia de "Querida, encogí a los niños" (Honey, I Shrunk the Kids - 1989). Por lo tanto preparé los pochoclos, o mejor dicho agarré mi mejor chocolate, y me preparé para ver un liviano entretenimiento. Por suerte las cosas a veces no son como parecen y te sorprenden gratamente. Así fue como cambió mi noche…

El comienzo es algo decepcionante… una pareja en un bote, una neblina repentina (de la que no se volverá a hablar ni develar su misterio) que "mancha" al protagonista y eso da pie al argumento. Algunos meses después este hombre, Scott, protagonizado de manera impecable por Grant Williams, empieza a notar que la ropa le queda grande. No pasa mucho tiempo hasta darse cuenta que no solo baja de peso sino también de estatura. Los médicos le hacen estudios y Scott comienza a hacerse mundialmente famoso por su inexplicable enfermedad. A medida que se sigue encogiendo, su carácter se empieza a volver más irascible, el mundo "gigante" no es para él, apenas la esperanza de una cura lo hace no tomar la decisión de terminar con su vida. Luego de una accidentada (y divertida) situación y ya con la altura de un fósforo, todos lo dan por muerto y él termina solo y aislado en el sótano de su casa.

En el sótano, pequeño para cualquier persona pero un vasto mundo para él, ya comienza otra película. Podría hablar de muchas cosas, como la memorable y épica lucha contra una araña (una de las mejores escenas del cine que pone los pelos de punta a cualquiera), pero voy a meterme en otro camino. Lo que era un film más de ciencia ficción típico de los 50's, comienza a transformarse en una maravillosa obra de arte sobre el ser humano y su entorno. El narrador en off, que sería Scott en pasado, habla tan poéticamente sobre la vastedad y su situación con su nuevo mundo que nos dará la pauta de que estamos presenciando algo distinto. La lucha por la supervivencia, la adaptación al medio ambiente, el cambio de actitud de Scott desde la resignación a la lucha por mantenerse vivo, todo está perfectamente logrado con una tensión constante. Si bien el entretenimiento está garantizado en cada escena, hay un drama profundo en el fondo que uno no esperaba en este tipo de película. El instinto básico para sobrevivir siendo un ser minúsculo en un sótano, conseguir comida, buscar refugio, defenderse de otras minúsculas criaturas, saltear obstáculos que nos parecerían irrisorios, pero lejos de buscar el enfoque divertido nos propone cambiar nuestra propia perspectiva. Pero hay que hablar de lo mejor, de hacia donde apunta la película a medida que se va a acercando al final.

No voy a contar ese lapso final obviamente, pero tengo que hacer referencia a eso porque es la frutilla del postre, lo que termina transformando esta película que me puse a ver sin expectativas y que se terminó transformando en un film inolvidable que pasará a mi selecto grupo de favoritas. Cualquiera esperaría el típico final feliz, y uno por acostumbramiento cree hasta último momento que va a pasar, tampoco es que sea algo malo lo que pase, en realidad nada de lo que uno pueda imaginar, es absolutamente mas interesante, poético, profundo, abre la cabeza del espectador y lo deja pensando. El entretenimiento que ya se volvía cada vez más dramático e inteligente con el paso del film da una vuelta de tuerca filosófica y descoloca totalmente al espectador. El hombre y su entorno, el ser humano ante la vastedad del cosmos, lo microscópico y lo macroscópico, un átomo y una estrella, la pequeñez o la grandeza humana, al fin y al cabo nuestra propia existencia. El film cierra tan magistralmente que nos dejará pensando poniendo en duda nuestro sentido común, "Todavía existo!" es la memorable frase que cierra la película y que nos quedará revoloteando en la mente un largo rato. Sábado por la noche, me pongo a ver una película sobre un hombre que se achica y termino pensando en cuestiones existenciales. ¿Que demonios pasó acá? Fui engañado para bien. El increíble hombre menguante sin dudas no solo superó mis expectativas, sino que se transformó en uno de mis clásicos de ciencia ficción favoritos. Una obra maestra que combina la entretenida ciencia ficción clase B de los 50's, efectos especiales muy buenos para la epoca, escenas que recordaremos por siempre, pero sobre todo un creciente drama sobre el ser humano mismo. Para terminar falta decir que esta basada en la novela homónima de Richard Matheson, y que fue él quien también escribió el guión adaptando su propia novela (ojala eso pasara mas seguido cuando se quiere pasar un libro a la pantalla grande). Ya no pongo puntajes, pero esta película merece una nota gigante proporcionalmente inversa al tamaño del protagonista.


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El Increíble Hombre Menguante
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