29/04/2009
Analisis Película
El Buen Pastor
por A.V.



Año: 2006
Titulo Original: The Good Shepherd
Dirección: Robert De Niro
Elenco: Matt Damon, Angelina Jolie, Alec Baldwin, Robert De Niro.

El Buen Pastor narra la historia de uno de los primeros miembros de la CIA. Desde sus estudios en una universidad importante y su vinculación con la elite a partir de una de esas hermandades que tanto gustan a los altos mandos del país del norte, hasta su ingreso a los servicios de espionaje durante la segunda guerra mundial, y hasta el fracaso de Playa Girón, seguiremos las idas y venidas del personaje interpretado por un abúlico (a propósito) Matt Damon.

Dirigida por Robert De Niro, la película tiene un metraje bastante largo, actores famosos por doquier, y mucho sustento técnico. Tiene también un guión interesante, y dos protagonistas, Matt Damon y Angelina Jolie, especialmente mal escogidos, y con un maquillaje espantoso, en el que no se nota ni un ápice que los años (y las décadas) pasan. Pensándolo bien, tal vez los chicos no quisieron que los años pasen; y pensándolo mejor, ¿hay algo más difícil que convertir en viejo a Matt Damon? Tal vez convertir en viejo a Michael Fox.
Robert De Niro es un demócrata militante. Luego de la infinidad de escándalos de la era Bush, De Niro no podía dejar pasar la oportunidad de aclarar que la CIA puede ser muy peligrosa. Él mismo interpreta a un personaje que afirma que “a algunas personas les conviene fomentar enemigos reales e imaginarios”. Clara referencia a los terroristas contemporáneos, es también una cierta referencia a la guerra fría (y a la inversa, si uno no quiere ser anacrónico con su personaje). Crítico con la tortura, no falta la escena que demuestra la manera que los miembros de la CIA tienen para hacer confesar a un personaje misterioso. Cuando fallan los golpes, se utilizan otras técnicas (LSD) para conseguir que alguien diga la verdad. ¡Y vaya que la dice! Mirando a los ojos de un agente de la CIA, el sospechado afirmará que “ustedes necesitan mantener el mito ruso para mantener su complejo industrial – militar” Como siempre, uno sólo debe cambiar un enemigo por otro, y ubicar a los terroristas donde dice ruso. Los últimos setenta años del capitalismo norteamericano pueden comprenderse de esa manera. El sospechado, por supuesto, luego de los golpes y las drogas, termina suicidándose, dejando sólo dudas en el ambiente.

Como todas las películas de espionaje, El Buen Pastor tiende a sobredimensionar el papel de los individuos en la historia: así, el fracaso de Bahía de Cochinos se explica por una simple infiltración. La realidad suele ser más compleja, y los espías suelen tener una menor incidencia en sucesos como estos. Aunque claro, aquí no hablamos de cualquier espía: hablamos de la CIA. A veces una imagen vale más que mil palabras. Aviones de la CIA descargando langostas sobre cosechas, y condenando a un gobierno a la ruina y a una población a la miseria, podrían hacer dudar de la bondad del organismo al Republicano más pintado. No nos hagamos ilusiones. Tal vez sería bueno mencionar que el personaje interpretado por Matt Damon parece creer de verdad en lo que hace. Cuando un sólido Joe Pesci le dice a Damon que “la gente como usted es la que monta grandes guerras”, Matt contesta, sin inmutarse: “No. Nosotros nos aseguramos de que sean pequeñas”. ¿Imperturbable cinismo o infatigable estupidez?

Terminé la película preguntándome lo mismo que cuando terminé de ver W, de Oliver Stone. ¿Qué es lo que cree, en verdad, el director? ¿Quiere mostrar las cosas como son, o quiere mostrar lo que piensan los protagonistas sobre lo que hacen? ¿Quiere mostrar lo que la CIA hace, o lo que el personaje interpretado por Damon piensa que la CIA hace? Si la elección es la segunda, le sale bien. Si la elección es la primera, hay algún que otro motivo para quejarse. A pesar de la simpatía que tengo a De Niro, a uno le quedan las dudas. Dicen por ahí que De Niro estaría pensando en continuar la historia. Ojalá. A mi ver El Buen Pastor me gustó bastante.
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