20/09/2009
Analisis Película
Bubba Ho-Tep
por Federico Canevari



Año: 2002
Titulo Original: Bubba Ho-Tep
Dirección: Don Coscarelli
Elenco: Bruce Campbell, Ossie Davis, Ella Joyce

Ya ni es necesario que cuente mi admiración por Bruce Campbell. Desde la primera vez que vi la deslumbrante trilogía de Evil Dead que el actor se volvió uno de mis personajes favoritos del cine. Ligado eterna e irremediablemente al cine clase B, Campbell protagoniza casi siempre a un sobreactuadísimo anti-héroe interesado, sarcástico y machista que debe terminar con alguna maldición o villano de turno. En la fenomenal película que nos ocupa la fórmula no cambia demasiado salvo por un detalle, él es… ¡“el rey” Elvis!


¡Como explicar un argumento tan extraordinariamente retorcido como este! A ver, estamos en un aislado geriátrico de Texas. En una cama está un anciano Elvis Presley interpretado por Bruce Campbell. Está con sus patillas y sus anteojos característicos pero claro… ¿quien le va a creer habiendo tantos imitadores pululando por el mundo y a décadas de la supuesta muerte? Pronto conoceremos a través de flashbacks la historia de cómo el ícono popular estadounidense terminó allí. Al parecer estaba ya harto de los excesos, de un entorno que lo exprimía, de una vida demasiado pública y decidió cambiar de roles con su mejor imitador, al mejor estilo “El Príncipe y el Mendigo”. Su imitador murió como si fuese el verdadero Elvis, y él se lastimó la cadera mientras cantaba en una banda tributo (a él mismo, claro) para ganarse la vida. No quedaron pruebas de la sustitución y él quedó postrado en el geriátrico texano durante décadas, extrañando sus épocas de fama pero especialmente a su esposa Priscila y a la hija de ambos, Lisa Marie. Pudiendo caminar muy lentamente con un bastón, “el rey” pasa la mayor parte del tiempo tirado en su cama mientras ve a los demás internados morir de a poco. Hasta aquí parecería más un drama fantasioso que otra cosa, pero no saquen conclusiones anticipadas… Lo digo porque pronto hace su aparición en el geriátrico una momia egipcia, un “chupa-almas” que se alimenta de las almas de los internados en el geriátrico aspirándola a través de sus traseros. Y si esto no es suficiente, la momia tiene botas y sombrero de vaquero (¿?). Al principio lo consideré un genial absurdo más de los tantos de la película, hasta que pensé que si la momia estaba desde hace un tiempo en Texas debería haberse acostumbrado al entorno.

Entonces, la momia va matando durante la noche a los ancianos del geriátrico sacándoles el alma y Elvis debe detenerlo. No quiero contar más detalles del argumento pero me es imposible no hablar de ciertas joyas memorables que tiene la película. Para empezar, su amigo y aliado en el geriátrico es un anciano que dice ser J. F. Kennedy, solo que hay un pequeño detalle… ¡es negro! Y la teoría de por sí es coherente: lo pintaron de negro para esconderlo de sus enemigos… ¿quien sospecharía? Por eso pronto se da cuenta que la momia no es Lyndon Jhonson (su vice que asumió ansiosamente la presidencia) ni Fidel Castro. Este particular Kennedy afro es el único que le cree a Elvis su identidad. Otro momento extraordinario es cómo se dan cuenta del origen de la momia. En un baño encuentran unas inscripciones jeroglíficas y aquí aprenderemos una de esas verdades trascendentales que deberemos recordar toda la vida: si una momia necesita alimentarse de almas de forma cotidiana para sobrevivir, también debe necesitar defecarlas. Seguro la momia estaba aburrida mientras hacía sus necesidades así que se puso a rayar la pared del baño. Las genialidades no se detienen. Como Elvis parafraseando al mismo Kennedy “No preguntes que puede hacer tu geriátrico por ti, pregúntate que puedes hacer por tu geriátrico.” Hasta tendremos insultos en egipcio antiguo para nuestro regocijo.

También hay que destacar que dentro del absurdo de la trama, hay lugar para posibles interpretaciones. Si al Kennedy negro podemos tomarlo como un simpático anciano senil, nada nos da la seguridad que el caso de nuestro Elvis sea diferente, poniendo en duda si sus flashback son verdaderos recuerdos u obra de su imaginación.

La magistral actuación de Campbell hay que dividirla en dos, hasta la hora y pico lo vemos como un postrado anciano. Es un viejo resignado que ya no le ve sentido a la vida y solo anhela su pasado. Pero en la parte final, con el desafío sobrenatural en su puerta, se transforma en su clásico anti-héroe que tanto nos gusta, en el Bruce de siempre. Ese que sobreactúa cada situación y antes de dar el tiro de gracia dice alguna frase memorable.

La película está llena de humor negro, situaciones absurdas, referencias nostalgicas y hasta momentos tristes (por ejemplo el abandono de los ancianos en el geriátrico por parte de las familias es un tema presente). No se puede decir que sea de terror, fantástica, cómica, ni de suspenso o un drama. Es un batido de todos esos géneros desplegados de forma magistral por el director Don Coscarelli (Phantasm, The Beastmaster). Una verdadera joya del cine de bajo presupuesto que nadie debería pasar por alto.

Por cierto, Don Coscarelli va a filmar una precuela llamada "Bubba Nosferatu: Curse of the She-Vampires", con estreno estimado para el 2011. Al parecer, ya no va a estar Bruce lamentablemente...



Galería:
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La transformación de Bruce en Elvis es sensacional
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Elvis y Kennedy contra la momia
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A la momia egipcia le gustó la moda texana



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