07/07/2009
Analisis Película
Cuando el destino nos alcance
por Federico Canevari



Año: 1973
Titulo Original: Soylent Green
Dirección: Richard Fleischer
Elenco: Charlton Heston, Leigh Taylor-Young, Edward G. Robinson

Una de mis grandes debilidades son Los Simpsons antes de su derrumbe (circa temporada 12). Entre tantas virtudes que tenía, era la de jugar siempre con las referencias a determinadas películas. En una recordada escena que transcurre en el futuro, un Homero ya anciano y un Bart que es juez van al cine. Es allí donde venden "soylent green" y a Homero se le cae la baba ante dicho alimento ("soylent verde" para la versión latina y absurdamente traducido como "brotes de soja" en la versión española). Claro, nunca había entendido esta referencia hasta ver esta magnífica película, inexplicablemente poco conocida a comparación de otras grandes producciones de ciencia ficción distópica. Tan inexplicable como ponerle de título "Cuando el destino nos alcance" para el público de habla hispana a una película llamada "Soylent Green".

La película está basada en una novela de Harry Harrison llamada "Hagan sitio! Hagan sitio!". Es el año 2022 y solamente en la ciudad de Nueva York viven 40.000.000 de personas. La mayor parte de la gente no tiene donde vivir ni que comer. Se amontonan en las entradas y las escaleras de los edificios o en las iglesias. Los recursos naturales están agotados o contaminados. Como la gran mayoría de películas distópicas, también están los minoritarios ricos que viven encerrados en sus barrios cerrados y acaparando los pocos alimentos convencionales. El alimento de las mayorías para subsistir pasa a ser una económica y nutritiva tableta verde conocida como "soylent green", producida según su compañía a partir de algas del fondo del océano (único reducto todavía a salvo).

Hasta hace algunas décadas, las ideas malthusianas de finales del Siglo XVIII todavía gozaban de buena salud. Lo que decía el economista inglés Malthus, era que la población humana crecía a un ritmo mucho más vertiginoso que los medios de subsistencia. En pocas palabras, el destino nos deparaba un catastrófico mundo cada vez mas superpoblado y con escasos o nulos recursos para alimentarse. "Soylent Green" (me niego a seguir nombrándola por su horroroso título en español) es una película malthusiana. Nos muestra como sería el mundo si "el destino nos hubiese alcanzado" a la manera que se imaginaba el viejo economista inglés. Hoy en día dichas teorías se derrumbaron por distintos motivos. Por ejemplo la producción expansiva fue sustituida, revolucion industrial mediante, por una producción intensiva (bah nos acostumbramos a las deliciosas porquerías artificiales producidas a escala industrial).

En ese panorama vive el policía detective interpretado magistralmente por Charlton Heston. No es necesario nombrar la cantidad de películas y éxitos que tuvo dicho actor, pero también es cierto que este es injustamente uno de sus menos recordados personajes. Lo acompaña un colega anciano que lo ayuda a resolver sus casos y que siempre recuerda aquellos tiempos en que se comía bien y el planeta rebosaba de vida. En un genial dialogo el policía se cansa de escucharlo y dice "Ya sé, ya sé, cuando eras joven la gente era mejor" a lo que el anciano responde: "Tonterías. Siempre ha habido gente mala, pero el mundo era hermoso". Es un film policial inserto en una película de ciencia ficción. Por momentos y salvando las grandes diferencias, tiene un aire a Blade Runner. Una de las investigaciones los llevará a tener que buscar la verdad sobre la compañía que produce los "soylent green". Digamos que el único punto flojo es que con un poco de imaginación se hace bastante previsible cual es el "ingrediente" secreto del producto. Pero eso no resta en absoluto a la película. Lo importante es que penetramos en ese futuro mientras descubrimos el significado del "mobiliario" o la corrupción imperante. También nuestra retina por momentos es impactada violentamente, especialmente en la parte donde los camiones anti-motines levantan con una grúa a la gente de a montones como basura y los deposita en la parte de atrás, una escena perturbadora.

Pero para ilustrar finalmente tan sensacional película, me quedo con una escena en especial. Una escena maravillosa y emocionante. El "Hogar", así se llama el centro donde los que ya no quieren vivir en ese mundo decadente van a morir. En pocas palabras, es un centro de eutanasia. Son acostados en una cama, y con la música que eligieron sonando de fondo, ven en una pantalla lo que era el mundo y dejó de ser. Vemos imágenes de animales y hermosos paisajes del planeta que son parte del pasado. Los vivos colores de las imágenes hacen contraste con la oscuridad del resto de la película... En conclusión, una película imprescindible para todo amante de la ciencia ficción y los futuros distópicos.


Galería:
Cuando el destino nos alcance
Mmmm... soylent verde
Cuando el destino nos alcance



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